Hay "problemas" del aprendizaje, que más que problema del alumno, son causa de una educación que a personas con cualidades tremendamente diferentes, las obliga a APRENDER de la misma forma.
Vivimos pensando en lo normativo, y puede que lo más claro sea el concepto de "éxito". Se supone que para ser exitoso hay que tener una pareja, haber estudiado una carrera, ganar mucho dinero, y/o tener hijos. Las personas se desviven en la lucha por llegar a determinadas metas, para ocupar un lugar mejor en la sociedad. ¿Acaso no puede ser exitoso quién vive con lo justo, y en vez de tener dinero para viajar, puede disfrutar los paisajes que ve día a día?
Podemos ver como de forma totalmente normal, le preguntamos a una pareja acerca de cuando se va a casar, casi como forma de imposición. Pero "lo peor" es que lo hacemos sin darnos cuenta lo que realmente estamos haciendo. Y luego de que se casan, hacemos fuerza por el primer hijo. Además ¡lo hacemos sin pensarlo! Simplemente seguimos mandatos implícitos, que a su vez ayudamos a mantenerlos en el tiempo.
Quizás estemos en un momento de la historia, donde las personas debamos empezar a pensar más en qué nos hace felices a nosotros, y no tanto en estructurar nuestra vida según mandatos implícitos de la sociedad, que muchas veces termina rompiendo con la parte creativa del ser humano.
Hoy tú tienes la posibilidad de reflexionar, de empezar a buscar la alegría en aspectos que se relacionen más con tu persona, con hacer algo que te gusta, como sacar tu niño interior para conectar con más sonrisas verdaderas, y no las forzadas que se nos "impone" debemos tener siempre.
Destruyamos juntos las cadenas.