La vida es comunicación, según uno
de los axiomas de la comunicación, hasta en los momentos en los que creemos no
estar comunicando, lo hacemos..
Algo que
veo hoy en día, es que como sociedad tenemos un problema bastante interesante.
Las
personas deberíamos ser más conscientes de los dobles mensajes que emitimos
continuamente. Mensajes ambiguos, contradictorios, que como es de suponer no
terminan con el resultado esperado. A todos nos falta ser más autocríticos, y
quizás cuando alguien busca que lo seamos, lo primero que nos surge es el
rechazo. A pesar de eso, haré mi mejor esfuerzo para poner en palabras algo que
me parece trascendental. Voy a comenzar con ejemplos claros, donde por más que
suela ser más fácil la identificación de quienes son padres, todos tenemos
actitudes que no son tan diferentes. Pensemos en el chico de cuatro o cinco
años, que va de la mano con su madre, y a continuación van a cruzar una
avenida, o más simple, una calle cualquiera. El cruce está a 30 metros de el
lugar donde están, pero tienen la posibilidad de cruzar en ese mismo lugar dado
que "los autos que vienen no están muy cerca". Esto lo vimos todos, y
probablemente también seamos parte de esta conducta. La persona adulta cruza, a
pesar de los peligros, pero yendo más allá, cruza a pesar de ser un mensaje que
contradice claramente algo que se le intenta enseñar a los niños "con todo
el rigor posible", de que crucen en un semáforo o donde corresponda. Como
el niño probablemente luego de cruzar no diga nada, la persona no va a pensar
sobre el efecto que tiene en el chico. ¿Alguna vez escuchó la frase de que los
chicos son "esponjas" por la forma en que "absorben" todo
lo que ven?, bueno, es tal cual. Aquí es pertinente recordar otro
"axioma", el cual hace referencia a que es más importante la relación
en la comunicación, que el mensaje propiamente dicho. Esto refiere a que la
comunicación que va más allá de lo verbal, suele ser mucho más efectiva. Por
esto, y a pesar de que la persona que cruzó la calle con el chico, le haya dicho
repetidas veces que eso no se hace, el mensaje que probablemente llegue sería
similar a "siempre hay que decir que está mal no cruzar por el semáforo,
pero se cruza por donde me quede más cómodo". Sí mientras cruzamos le
explicamos al chico que lo hacemos porque estamos apurados, el mensaje sería
que se puede cruzar en cualquier lado si se está apurado. Y todo esto dista
mucho de lo que generalmente queremos transmitir.
Tomo el
ejemplo con chicos porque es mucho más fácil de ver, y quizás más fácil de asimilar
para nosotros mismos. Podemos pensar también en el chico que llora y los padres
que le dan "la tablet" como solución mágica. Entonces pasados los
meses, el chico si no recibe la tablet, llora. Aquí los padres se pueden
disgustar con el chico, pero el mensaje que ellos les transmitieron fue que si
quiere la tablet, llore. Seguramente los padres más allá de lo que hacen,
verbalicen de que no tiene que llorar, y otros elementos que se contraponen con
la conducta que refuerzan, dado que cada vez el llorar se va a vincular más con
el recibir lo que el chico quiere.
Un ejemplo
parecido pero más claro, es el niño que pide que le alcancen o le hagan todo.
Mientras los padres les dicen que tiene que hacerlo él, ante la insistencia del
chico terminan accediendo a sus peticiones. Por esto, terminamos enseñando un
mensaje contrapuesto al que queríamos. Mientras le decimos al chico de que es
importante que empiece a realizar algunas cosas por sí mismo, le mostramos en
forma de conducta que si no quiere llevar acabo lo que se le pide, tiene como
opción el negarse, dado que el adulto terminará haciendo lo que al principio le
pedía al chico que hiciera.
Existen
cantidad de ejemplos. Podemos pensar en las personas que tiran basura por la
ventana, o en la calle. El ejemplo en el caso del chico, sería igual a lo visto
anteriormente. De cierta forma le indicaríamos que está bien tirar basura en la
calle. Pero con adolescentes o personas adultas también tiene una incidencia
importante, dado que el ver que los demás no cuidan algo que dicen que hay que
cuidar (como el medioambiente) me "libera" a mi de responsabilidades,
y me da la posibilidad de no sentirme tan mal por haberlo hecho.
Se puede
observar en el ámbito de una pareja, ¿cuántas veces hemos visto este tipo de
doble mensaje y qué tanto pueden incidir en el futuro de la misma?
Vivimos en
una sociedad donde se predica con la palabra y no con el ejemplo, pero luego
nos quejamos de las nuevas generaciones que no hacen lo que los grandes dicen (verbalizan), pero muchas veces
hacen lo que las generaciones anteriores GRITAN con su forma de accionar.