viernes, 26 de agosto de 2016

Como te digo una cosa, te digo la otra..


            La vida es comunicación, según uno de los axiomas de la comunicación, hasta en los momentos en los que creemos no estar comunicando, lo hacemos..
Algo que veo hoy en día, es que como sociedad tenemos un problema bastante interesante.
Las personas deberíamos ser más conscientes de los dobles mensajes que emitimos continuamente. Mensajes ambiguos, contradictorios, que como es de suponer no terminan con el resultado esperado. A todos nos falta ser más autocríticos, y quizás cuando alguien busca que lo seamos, lo primero que nos surge es el rechazo. A pesar de eso, haré mi mejor esfuerzo para poner en palabras algo que me parece trascendental. Voy a comenzar con ejemplos claros, donde por más que suela ser más fácil la identificación de quienes son padres, todos tenemos actitudes que no son tan diferentes. Pensemos en el chico de cuatro o cinco años, que va de la mano con su madre, y a continuación van a cruzar una avenida, o más simple, una calle cualquiera. El cruce está a 30 metros de el lugar donde están, pero tienen la posibilidad de cruzar en ese mismo lugar dado que "los autos que vienen no están muy cerca". Esto lo vimos todos, y probablemente también seamos parte de esta conducta. La persona adulta cruza, a pesar de los peligros, pero yendo más allá, cruza a pesar de ser un mensaje que contradice claramente algo que se le intenta enseñar a los niños "con todo el rigor posible", de que crucen en un semáforo o donde corresponda. Como el niño probablemente luego de cruzar no diga nada, la persona no va a pensar sobre el efecto que tiene en el chico. ¿Alguna vez escuchó la frase de que los chicos son "esponjas" por la forma en que "absorben" todo lo que ven?, bueno, es tal cual. Aquí es pertinente recordar otro "axioma", el cual hace referencia a que es más importante la relación en la comunicación, que el mensaje propiamente dicho. Esto refiere a que la comunicación que va más allá de lo verbal, suele ser mucho más efectiva. Por esto, y a pesar de que la persona que cruzó la calle con el chico, le haya dicho repetidas veces que eso no se hace, el mensaje que probablemente llegue sería similar a "siempre hay que decir que está mal no cruzar por el semáforo, pero se cruza por donde me quede más cómodo". Sí mientras cruzamos le explicamos al chico que lo hacemos porque estamos apurados, el mensaje sería que se puede cruzar en cualquier lado si se está apurado. Y todo esto dista mucho de lo que generalmente queremos transmitir.
Tomo el ejemplo con chicos porque es mucho más fácil de ver, y quizás más fácil de asimilar para nosotros mismos. Podemos pensar también en el chico que llora y los padres que le dan "la tablet" como solución mágica. Entonces pasados los meses, el chico si no recibe la tablet, llora. Aquí los padres se pueden disgustar con el chico, pero el mensaje que ellos les transmitieron fue que si quiere la tablet, llore. Seguramente los padres más allá de lo que hacen, verbalicen de que no tiene que llorar, y otros elementos que se contraponen con la conducta que refuerzan, dado que cada vez el llorar se va a vincular más con el recibir lo que el chico quiere.
Un ejemplo parecido pero más claro, es el niño que pide que le alcancen o le hagan todo. Mientras los padres les dicen que tiene que hacerlo él, ante la insistencia del chico terminan accediendo a sus peticiones. Por esto, terminamos enseñando un mensaje contrapuesto al que queríamos. Mientras le decimos al chico de que es importante que empiece a realizar algunas cosas por sí mismo, le mostramos en forma de conducta que si no quiere llevar acabo lo que se le pide, tiene como opción el negarse, dado que el adulto terminará haciendo lo que al principio le pedía al chico que hiciera.
Existen cantidad de ejemplos. Podemos pensar en las personas que tiran basura por la ventana, o en la calle. El ejemplo en el caso del chico, sería igual a lo visto anteriormente. De cierta forma le indicaríamos que está bien tirar basura en la calle. Pero con adolescentes o personas adultas también tiene una incidencia importante, dado que el ver que los demás no cuidan algo que dicen que hay que cuidar (como el medioambiente) me "libera" a mi de responsabilidades, y me da la posibilidad de no sentirme tan mal por haberlo hecho.
Se puede observar en el ámbito de una pareja, ¿cuántas veces hemos visto este tipo de doble mensaje y qué tanto pueden incidir en el futuro de la misma?
Vivimos en una sociedad donde se predica con la palabra y no con el ejemplo, pero luego nos quejamos de las nuevas generaciones que no hacen lo que los grandes dicen (verbalizan), pero muchas veces hacen lo que las generaciones anteriores GRITAN con su forma de accionar.

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